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Libro: Serie: Calidad Educativa. Tendencias de las Políticas Educativas Latinoamericanas

Serie: Calidad Educativa. Tendencias de las Políticas Educativas Latinoamericanas

Autores:

Luis Bonilla – Molina

María Magdalena Sarraute

Iliana Lo Priore

Liliana Medina de Luzón

Marianicer Figueroa

Jorge Díaz

Carlos Avendaño

 

Producción Editorial

Red Global/Glocal por la Calidad Educativa

 

Edificio Residencias Hotel Anauco Suites. PH

Parque Central, final Av. Bolívar, 1010

Distrito Capital – Caracas

República Bolivariana de Venezuela

Teléfonos: 0212-576.82.74

redglocalporlacalidadeducativa@gmail.com

Red Global/Glocal por la Calidad Educativa.

 

Arbitraje Internacional:

Centro Internacional Miranda.

Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).

World Conference on Educational Sciences.

Sociedad Venezolana de Educación Comparada.

Centro Nacional de Investigaciones Educativas.

Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

 

Depósito Legal: DC2016000667

ISBN: 978-980-7050-56-2
Elaborado en Caracas, Agosto, 2015

 

Resumen:

La tendencia de las políticas educativas en los estados neoliberales en la sociedad actual, es determinada por esos expertos que se hacen dueño de la verdad y que la argumentan científicamente con el apoyo de Estados, organizaciones, corporaciones e instituciones que tienen intereses particulares en los pueblos y es con la razón instrumental como lo hacen, ya que a través de ésta legítima lo necesario desde el sentido práctico de la vida. Asimismo, Contreras, F. (2006), nos menciona que “la razón instrumental orienta sus decisiones hacia los medios y no hacia los fines”.

Asimismo, otra de las tendencias de los estado neoliberales, es la privatización, que ha impactado la cultura y la educación, ya que se ha sobrevalorado la calidad de la educación privada frente a la pública y del carácter empresarial del sistema privado por la apertura de la inversión para ampliar la oferta educativa, que garantizan los resultados de excelencia y calidad total que solo satisfacen las necesidades imperiales y no la de la sociales de cada país.

Desde las voces de las y los entrevistados, el neoliberalismo, ha impulsado una política de la cultura y una política en la educación que prevalece en la escuela, en las organizaciones multinacionales, bilaterales, internacionales, y en importantes organizaciones profesionales de la educación. En este sentido, en las políticas públicas neoliberales, el concepto de calidad,  es la eficiencia, competitividad, y «competencia», que bajo el criterio del Banco Mundial, sirve para formar para el trabajo. Asimismo, políticas neoliberales claras, sería producir la privatización de los sistemas educativos o que el pequeño resto, que quede en la educación pública, quede para grupos muy marginales. Convertir el sistema educativo en un negocio, en un mercado más, donde compite como cualquier otro sistema productivo, y por otro lado, lo que lo hace más importante va a ser educar a un nuevo tipo de ciudadanía que ahí es donde vemos lo que son el contenido importante, las materias que van a estar incluidas en el currículo que son importantes y cuáles son las menos importantes.

Por su parte, el Banco Mundial no se escapa de mostrar con cierta sutileza su agenda oculta de privatización de la educación, presentándola con las llamadas “reformas educativas”, es decir, una reforma que para ellos sustentadas en la modernización de la educación y que no es más que una privatización camuflada de la educación pública, ya que han tenido mucha influencia para la mercantilización de la educación entre la oferta y la demanda que ha hecho que la población se aleje de los intereses públicos nacionales y del proyecto nacional, porque han convertido la generación de conocimientos y de pensamiento crítico en empresas, corporaciones y trasnacionales, donde los investigadores y docentes son maniobrados desde estas, ya que de estas corporaciones se deciden que investigar y que formar en las instituciones educativas.

Esta situación de cultura dominada por el neoliberalismo, la expresa Dussel (1980), en la pedagógica latinoamericana como, el padre-Estado, dominando a la madre-cultura, traiciona su propia cultura, asumiendo la del colonizador, por esa razón, el hijo americano tiene por madre a “la india”, a la cultura popular y a su padre, «el español» que ha asesinado a su hijo, violando a la mujer india, para convertirse en el padre opresor, maestro dominador y etnocida: su pedagogía es dominadora, introyectando en el joven (el hijo) la cultura ajena como la mejor y la única.

Por su parte, la tendencia de las políticas educativas en los Estados Progresistas, están principalmente orientadas a la eliminación de las desigualdades sociales históricas, donde se veían privilegiados, los que más recursos tienen. Es por ello, que estas políticas, enfatizan en la inclusión con equidad, en el aumento inversión social, en una formación con pertinencia y democrática, en una educación, para el desarrollo humano, para la emancipación y para la cosolidación del proyecto país.

En este orden de ideas, De Sousa, menciona, que para contraponer la globalización neoiberal, que se apoya en la destrucción sistemática de los proyectos nacionales, es necesario, afianzar un globalización contra-hegemónica, donde se refleje el proyecto nacional (“resultado de un amplio contrato político y social especificado en varios contratos sectoriales”), centrada en decisiones políticas que tengan en cuenta la inserción del país en contextos de producción y distribución de conocimientos cada vez más transnacionalizados y cada vez más poralizados entre procesos contradictorios de transnacionalización; estos procesos deben de apoyarse en nuevos compromisos sociales locales, nacionales y globales, donde circulen a través de las tecnologías de la información y comunicación, nuevas pedagogías, nuevos procesos de construcción y difusión de conocimientos y saberes.

Por otro lado, la tendencia de los procesos de planificación de las políticas públicas para la educación, desde las voces de las y los entrevistados, están orientados a una construcción colectiva, protagónica y democrática, por que involucra a maestras, maestros, estudiantes, padres y familia, es decir, a todos los actores que vivencian la política. Asimismo, en la generación de las políticas públicas, la educación, juega un papel protagónico para impulsar la transformación de esas nuevas realidades sociales.

En este sentido, se mencionan, las siguientes: a) la formación de los funcionarios de los ministerios de educación, b) la generación de investigaciones que potencien acciones claves de las políticas educativas, c) la asistencia técnica y acompañamiento a las instituciones educativas, d) la mejora de los aprendizajes, e) la formación intercultural bilingüe, f) la creación y adecuación de infraestructura que estén fuera de la lógica de la escuela dominadora, g) que la generación de reformas educativas de construyan desde abajo para arriba, con la participación de los docentes y h) el aumento del gasto e inversión pública.

Ahora bien, la pluralidad de códigos culturales, de los lenguajes de las nuevas generaciones y el papel fundamental que tiene la escuela, en reducir la brecha comunicacional, que existe entre docentes y estudiantes, por la falta de compresión de esos referentes culturales, que traen sus imaginarios diferenciados; para que la escuela potencie ese encuentro, debe empezar a estudiar sobre las cosas que de verdad les inquietan a los estudiantes y en una formación docente, en las tecnologías de información y comunicación, en la meta cultura de los estudiantes, en la generación de didácticas, que cautiven a niños, niñas y jóvenes, para que el proceso de aprendizaje no se les haga aburrido.

La industria cultural y comunicacional, es un arma ideológica de dominación, según lo que mencionan las y los entrevistados, ya que en la televisión y la publicidad, han inducido a niñas y jóvenes, a estar preocupadas por su belleza no estandarizada y establecida en estos medios, trayendo como consecuencias, enfermedades alimenticias. Asimismo, Hurtado, O., plantea que la velocidad de  las comunicaciones, han permitido asistir en primera fila a hechos tan preocupantes como la invasión de un país o la producción de un hecho político o un hecho asociado a la farándula, independientemente de dónde se esté produciendo. Es por ello, que debemos tener una escuela que oriente y de respuesta a estas situaciones de dominación cultural.

Es de resaltar, que Dussel menciona, que en la actualidad ésta la ontología pedagógica imperial, que no sólo se enseña en las escuelas y universidades del Tercer Mundo, sino que ha encontrado en los medios de comunicación controlados por las multinacionales de la información del «centro» su mejor vehículo expansivo, unificando las culturas (saliendo perdedoras las de la periferia) y más cuando el pueblo, se desentiende de educar a los suyos, dejándolos en brazos del estado político, pero éste, de hecho, no educará sino que alienará al niño o joven. De este modo el proyecto de fondo del sistema educativo se fundamenta ontológicamente, “en el ser de una Totalidad dada (la totalidad vigente)” que es “cultura de masa” y hacedora de “hombre de masa”.

En las últimas décadas, la inminente revolución sobrevenida por la aparición  e inserción de las  Tecnologías de Información y Comunicación en todas las áreas, ha originado la necesidad que las instituciones educativas reflexionen y orienten su brújula hacia un nuevo rumbo de redefiniciones en todo su ámbito, con el fin de adaptarse a una sociedad que está en constante crecimiento, cambio, acumulación e intercambio de información a través de la red, pero también en cambios culturales y sociales que se signan desde lo digital, permeando las relaciones laborales, económicas, culturales y sociales, incluyendo la forma de pensar y actuar de los propios individuos..

En ese sentido, partiendo de reconocer del impacto cultural y social que las TIC están teniendo en la humanidad, lo que generalmente es definido como el conjunto de procesos y productos derivados de las nuevas herramientas (hardware y software), soportes de la información y canales de comunicación relacionados con el almacenamiento, procesamiento y transmisión digitalizados de la información, mientras que para autores como Cabrera (2006), son artefactos sociales culturales  que en efecto no funcionan sin hardware, software y conectividad, pero tampoco sin las promesas y creencias que los grupos de usuarios promueven y construyen en su nombre, de allí que reconozca en artefactos como el Internet, la presencia de un componente social, político y cultural que lo constituye, igual que partes físicas que sustentan su funcionamiento.

La mejor muestra del impacto de las TIC en la vida cotidiana y de su concepción como artefacto social que media la relación que a través de ellas creamos y establecemos,  se refleja en el proceso de apropiación de las TIC que las niñas, niños y jóvenes tienen hoy día.

Desde esta perspectiva, se trata de reconocer que las TIC, no solo se convierte en un espacio más donde encontrar la información que en anteriores décadas era resguardada y a su vez facilitada en y desde la Escuela, sino también, en donde se están generando nuevos lenguajes y códigos culturales construidos en cierta parte desde los espacios digitales, por una generación que nació con la tecnología digital, cámaras, videojuegos, celulares, computadoras, internet etc. y  por ende su forma de comunicarse se ve permeada por la fluidez del lenguaje digital propio de la tecnología.

Ahora bien, la realidad es que en muchos casos, la escuela y sus maestras/os pueden, en aras de mantener relaciones de saber/poder característico de la escuela tecnocrática, no solo no integran el uso educativo de las TIC en su práctica, sino que pueden penalizar el uso de la misma.

En todo caso, tanto para la formación de las y los estudiantes, como de sus maestros, se trata de configurar dispositivos digitales/virtuales eminentemente pedagógicos para el acceso, deconstrucción y creación de conocimiento social, a través de proceso dialógicos y recursivos de descubrimiento, sistematización, enriquecimiento, análisis crítico, validación, producción, socialización y divulgación para la acción transformadora y la incidencia pública, en los diferentes ámbitos de formación que se gesten.

Por otro lado, dentro de las tendencias de la TIC, las voces de algunos entrevistados, mencionan riesgos en su uso, al reflexionar, sobre cómo las tecnologías  abren la puerta a formas de actuar que pueden poner en peligro a niños, niñas y jóvenes. El primero de estos riesgos expuestos por la Profa. Batrina, hacen referencia al uso de la tecnología digital y más específicamente la móvil, para acciones de ciberacoso,  ciberbulling y sexting. Por su parte, Mauro Cerbino/FLACSO- Departamento de Estudios Internaciones – Ecuador alerta de cómo las TIC pueden estar incidiendo en la conformación de un nuevo sujeto aislado de la realidad, e inclusive adicto a nuevas formas de estimulación.

En otro orden de ideas, las políticas en niveles educativos, están orientadas según las y los entrevistados: a) al reconocimiento de la importancia que se otorga a los primeros años de vida para el desarrollo humano, es decir, son vitales para el desarrollo del lenguaje y de las motivaciones del niño y niña, entre otras; b) diseño y la implementación de políticas integrales de atención y de la primera infancia, construyendo consensos a través del diálogo político y la cooperación horizontal; c)promoción al acceso a una educación de calidad, genera un efecto multiplicador que promueve el desarrollo humano, rompe el ciclo de la pobreza, fomenta la igualdad entre los géneros  y promueve el desarrollo de las comunidades y países con protagonismo de los ciudadanos; d) creación de una comunidad, en materia de educación, de relaciones Latinoamericana y de América del Sur; e)generación de una política de universalización de una educación inicial de buena calidad, f) una educación que contemple las singularidades de los sujetos; porque si los sujetos encuentran su propia singularidad; g) política educacional en un país, que  trascienda a la conveniencia o intereses de un sector político. Debe ser una discusión base siempre, una discusión política por el conocimiento es parte del desarrollo de la sociedad, eso  es innegable; h)  calidad educativa, una de las prioridades acordado por los estados de la región en materia educativa; i) promover estudios comparados son fundamentales para poder tener un  marco que permita evaluar, canalizar y proponer políticas para cada uno de los países en función de las experiencias y j) política para el sector docente tiene que tener metas, tiene que tener políticas integrales, porque todos sabemos que la calidad de la educación evidentemente depende de la calidad de nuestros profesores. Una política integral para el sector docente que tome en cuenta la formación inicial y el servicio, condiciones de trabajo: salarios, condiciones de desempeño y equipamiento en las escuelas, y carreras docentes. Necesitamos introducir en la formación y en el desempeño de la docencia la posibilidad de tener una carrera asociada a capacitaciones e innovaciones.

Las políticas educativas para el cambio y la inclusión, se concibe, como las condiciones favorecedoras que tiene el sistema educativo para direccionar la acción transformadora para intervenir sobre sí mismo.

Por consiguiente, es el fortalecimiento de las capacidades del sistema educativo, con el fin de garantizar la gratuidad de la enseñanza desde la matricula como todos los actos propios del hecho pedagógico, ya que la educación, es un derecho humano fundamental para una sociedad más justa e igualitaria.

Asimismo, estas políticas deben garantizar para todos y todas los estudiantes, programas de alimentación escolar adecuados a su edad, dotación de uniformes, útiles escolares y materiales didácticos, tanto de uso colectivo como individual. Además, la dignificación del docente, la recuperación de la centralidad pedagógica en el encuentro educativo, desarrollo de modelos escolares alternativos, el acceso a tecnologías de información y comunicación, incorporación de los saberes socioculturales a las dinámicas de enseñanza-aprendizaje, entre otros aspectos.  La inclusión educativa implica, el fortalecimiento permanente del encuentro pedagógico, de los procesos de enseñanza-aprendizaje y académicos junto al desarrollo integral de la personalidad, la construcción de pensamiento crítico y la formación de ciudadanía para la democracia participativa y protagónica.

Uno de los aspectos más importantes para la transformación educativa es la premisa conceptual que plantea la necesidad de la recuperación de la centralidad pedagógica en el encuentro educativo. La visión mercantilista de la educación rompió con la visión de totalidad en la actividad escolar, fragmentando cada uno de sus componentes. En esa orientación conceptualmente se establece que toda dinámica de cambio educativo debe estar acompañada con la visión de totalidad que es propia de la Pedagogía en el campo educativo.

Ahora bien, Mejía (2006) plantea que “la educación se ha despedagogizado” y se ha centrado en el currículo como totalizador, ya que por esta vía resulta mucho más fácil hacer los llamados procesos de “modernización”, ya que se hacen cambios principalmente enfocados a la satisfacción del mercado, haciéndose ajustes en la malla curricular, unidades curriculares y contenidos, dejando a un lado la pertinencia del currículo con el proyecto nacional. Esta centralidad, en el currículo y no en la pedagogía, es una estrategia de dominación de los organismos multilaterales, ya que a través de él, pueden tener mayor control del proceso de enseñanza – aprendizaje por la instrumentación globalizada del saber.

Es de señalar, que en la pedagogía, el neoliberalismo ha impulsado reformas curriculares que se han realizado como paños de agua tibia para la crisis de la educación, que no han contribuido en la formación de individuos que contribuyan en la satisfacción de las necesidades socioculturales, más bien han introducido conceptos y procedimientos, así como contenidos, ajenos a las realidades de cada país.

Es por ello, que al inicio del siglo XXI, habría sido como el comienzo del arranque educativo por la cantidad de tareas y documentos, donde emergen permanentemente contrarreformas educativas. Asimismo, Mejías (2006), menciona que “el conocimiento se reduce a estándares y competencias, las reformas a unos criterios de costo-beneficio, con políticas de pago por estudiante atendido en donde el menor costo financiero desplaza al proyecto pedagógico”. La propuesta curricular en competencias termina siendo un retorno al “maestro a prueba de currículo” que diseñó la tecnología educativa taylorizada de los setenta, sólo que con los retoques del toyotismo, en donde la pedagogía es invisibilizada para ser convertida en una función técnica y complementaria del hecho educativo. Este último es planificado y construido desde las nuevas organizaciones no gubernamentales, que se han apropiado del lenguaje de esta nueva versión sajona del currículo técnico toyotista promovido por la banca multilateral y acogido por las tecnocracias políticas de los ministerios, tríada que a nombre de lo técnico no acepta discusión sobre las políticas, reduciendo la deliberación a anotaciones puntuales en lo legislativo.

El peligro más acentuado de las transformaciones y modificaciones que se ejecutan, es que no cuentan con una participación protagónica de sobre cómo, cuándo y dónde realizarlos, más bien se le da todo el énfasis a las líneas multilateral y a las solicitudes que se hacen desde estos lugares en conjunto de una cadena de tecnócratas nacionales que están en posiciones importantes en el sistema educativo y funcionan como el engranaje de ellas. Con frecuencias estas reformas tienen una lógica que va de arriba hacia abajo, que traen consigo cambios que han afectado al desarrollo curricular por las concepciones inmersas, reduciéndose el currículo solo a los contenidos, éstos expresados en los logros, actividades, competencias y estándares, que lo que han hecho es enredar más la situación, ya que muchos empiezan por establecer los estándares alienados y después incorporan los fundamentos como tratando de rellenar el espacio vacío, esto sin mencionar que el plan de la nación es imposible que se encuentre medio dibujado en él, trayendo una injerencia total neoliberal que produce una parálisis educativa por su falta de identidad.

Otra de las crisis que ha generado estas reformas alienadoras, es que el instruccionismo curricular, por la incompetencia del docente para asumir el cambio, por esa razón, hay que desarrollar el currículo para que sea aplicado al docente y así se retomó la tecnología curricular donde el docente aplica la recetas que traen los modelos, es por ello, que el currículo se ha convertido en el enemigo del docente y más cuando se esta receta se convierte en la moda del momento. En contra posición aparecen propuestas críticas, que plantean ser congruente con el plan de la nación, con una mirada emancipadora que buscan darle otro sentido al desarrollo curricular, pero se ha quedado sucumbido en el diseño, ya que en la gestión del mismo, el docente acostumbrado y alienado por las recetas y modelos, las vuelve aplicar promoviendo y potenciado el currículo invisible. Es por ello que es necesario promover una transformación curricular para que sea revolución cultural, para no quedarnos es simples aplicaciones de recetas que no responden a las necesidades de un pueblo.

La tendencia curriculares, en América y Europa, están enfocadas principalmente, sin incluir las excepciones, a estandarizar los planes y programas educativos en todos los niveles, ya que buscan, armonizarlos con las exigencias de evaluación de la calidad, que contemplan los organismos multilaterales, con el fin, de aparecer en los ranking establecidos, acentuando así, la cultura dominante del neoliberalismo, ya que, se forma a un ser humano, desdibujado de la realidad glocal, descontextualizado de las necesidades de su país y con desconocimiento de la utilidad de su formación

Por último, se puede mencionar los logros y alcances que ha tenido las políticas educativa en la región, como por ejemplo, el avance del acceso a la educación, que según, Pizarro, A., la cobertura de la matrícula en la región actualmente es de un 66% aproximadamente de la tasa neta de matrículas, comparada con otras regiones del mundo es una tasa bastante alta, sin embargo el avance que ha tenido la región en materia de cobertura de educación preescolar y de primera infancia es bastante lento, es heterogéneo en la región, es decir, hay grandes diferencias entre los países de la región. Hay países que han avanzado y hay países que todavía están debajo del 30% de matrículas en la educación preescolar y que todavía tienen diferencias inquietantes. En el caso de la educación universitaria, el acceso, ha avanzado de manera significativa, desde el año 2000 a la fecha, el promedio de Latinoamérica y el Caribe ha aumentado un poco más de 40% de ingreso a la educación superior, hay una expansión bastante significativa.

Para descargar, haga clic en el enlace:

Libro Digital. Serie Calidad Educativa. Tendencias de las Políticas Educativas

 

mariamsarraute Ver todo

Docente - Investigadora Educativa.
Venezolana.
Doctora en Cs. de la Educación, Magíster en Desarrollo Curricular y Licenciada en Relaciones Industriales.

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